Tras enganchar con el disparo, retrocede para que el superviviente venga hacia ti más rápido y no se quede encallado en cajas o rocas; lo hieres antes.
Baitea el disparo: apunta y baja el arma; el superviviente intenta esquivar, le sacas distancia y acabas pegando con M1 o disparo a melee.
Ante una esquina o zona fuerte, quédate apuntando a la esquina y sé paciente: ve acercándote hasta poder disparar o rematar con M1.